De pie en la Iglesia de Nuestra Señora de la Remediación, te envuelve el aroma a pino y el murmullo distante del mar. El aire es fresco, con un toque de sal que persiste mientras disfrutas de la vista de las montañas circundantes. La fachada de la iglesia, adornada con intrincados trabajos en piedra, capta la luz del sol, proyectando sombras delicadas en el suelo. Puedes escuchar el suave susurro de las hojas y, de vez en cuando, el tenue sonido de una campana sonando desde la iglesia cercana, marcando la hora.
A medida que te pones en marcha por el estrecho camino que se aleja de la iglesia, te adentras en las calles empedradas de Kotor. El terreno cambia ligeramente mientras navegas por las piedras irregulares, tus pasos resonando en el silencio. Pasas por los callejones serpenteantes del casco antiguo, donde los edificios se inclinan unos sobre otros, sus piedras desgastadas contando historias de siglos pasados. La luz se filtra a través de las estrechas rendijas arriba, creando un mosaico de sol y sombra en el suelo. Los aromas de pan fresco y café recién hecho flotan desde los cafés cercanos, invitándote a hacer una pausa por un momento.
Ten cuidado con los empedrados empinados que pueden ser complicados bajo tus pies, especialmente si no llevas zapatos resistentes. El tráfico puede ser limitado, pero mantén un ojo en los vehículos ocasionales que navegan por las calles estrechas. Mientras paseas, podrías encontrarte con vendedores ambulantes que venden artesanías hechas a mano, así que es prudente estar atento a tus pertenencias. Muchas tiendas tienen horarios de apertura específicos, y algunas pueden cerrar durante la tarde, así que planifica en consecuencia.
Para esta caminata, es esencial llevar calzado cómodo dado el terreno irregular. Una pequeña botella de agua te mantendrá fresco, especialmente en el calor del día. Si caminas por la tarde, considera llevar un sombrero o protector solar, ya que el sol puede ser fuerte, mientras que un paraguas puede ser útil durante la temporada de lluvias.
El mejor momento de esta caminata es cuando finalmente te acercas a la Iglesia de San Lucas, justo cuando el sol comienza a ponerse. La luz dorada proyecta un brillo cálido sobre la antigua piedra, y los suaves sonidos de la tarde se asientan a tu alrededor. El aire está lleno de una mezcla de incienso de la iglesia y la brisa salina, creando una atmósfera serena que hace que cada paso valga la pena.
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